Nadie ha dicho ni que sean una élite (no lo eran) ni que sean soviéticos típicos. Son otra cara de la URSS, gente que tenían Nescafé pero tenían que esconderlo porque era de contrabando y no estabn en una posición de que se hiciera la vista gorda si les pillaban. Clase media-alta, de los que podían ir de vacaciones al Mar Negro, ya que así era cómo se conocían el fotógrafo y las parejas a las que retrataba en la intimidad (muy íntima, esta foto es de lejos la menos NSFW de la serie titulada "Juntos").Astur escribió: Mié Ene 14, 2026 11:34 am Vaya despropósito de respuesta. Mezclas vivienda intervenida con calidad de vida real. Sí, el soviético tenía piso… asignado, sin elección, sin mercado, sin movilidad y de calidad miserable. Bloques estándar, hacinamiento, listas de espera eternas y dependencia total del Estado. No veo la prosperidad por ningún lado.
Comparar eso con el precio actual de la vivienda sin mencionar la causa es pura deshonestidad. La vivienda es cara hoy precisamente por políticas socialistas de aquellos a los que tú votas en tu misma ciudad (PSC): suelo intervenido, licencias restringidas, impuestos confiscatorios y planificación urbana ideológica. El problema no es el mercado, es haberlo saboteado.
Enseñar a una élite soviética con productos occidentales para decir que la URSS no iba tan mal es obsceno. Claro que había gente viviendo bien: los del Partido, los conectados, los privilegiados. Justo lo que pasa siempre en el socialismo. Una minoría con acceso y una mayoría haciendo colas. Eso no demuestra que el sistema funcionara. Demuestra exactamente lo contrario. Que incluso en el socialismo, el lujo solo existe para unos pocos y siempre a costa del resto.
Ah, y la vivienda está desmadrada desde que AirBnB abrió la puerta al hospedaje turístico no regulado, problema al que no ha ayudado la estupidez de joder a los propietarios en gneral ni la estupidez de joder a los cosntructores en particular en Barcelona, si bien, una vez que el mercado está roto por el uso financiero de la vivienda, todo intento de controlar la oferta construyendo más será un fiasco porque añadir vivienda adicional alimentará la especulación con ella en vez de ponerla al alcance de quienes no pueden invertir en vivienda porque la necesitan para vivir y no para ganar dinero.
Soluciones hay... pero le cuestan el carguito y la mamandurria postcarrera al político que las aplique, si es que quiere aplicarlas para empezar.
Personalmente, creo que lo más probable es que la situación se regularice cuando se hunda la demanda turística o si la economía se deteriora tanto que los inmigrantes prefieren llevarse sus ahorros de vuelta a sus países a seguir en España (ajuste de demanda, solución infalible pero antipática).
Pero tal vez no haya que llegar a tanto.
