Después de una temporada decepcionante, en la que el club no ha conseguido un gran título, y ha perdido todos sus lances con el Barça —algunos, de manera humillante—, no queda más que pensar en la temporada que viene. Aunque, según tengo entendido, el Madrid está muy interesado en esta primera edición del Mundial de Clubes que se va a celebrar este verano. Yo, la verdad sea dicha, no controlo muy bien en qué consiste esta nueva competición. Tampoco me interesa demasiado, porque yo no soy un gran fan del fútbol de clubes. Pero creo que se va a celebrar en EE. UU. y que el ganador se va a embolsar más de 100 millones de euros. Por lo cual, viendo cómo está la economía de la mayor parte de los clubes, muchos lo han marcado como prioridad absoluta.
Así es que el Madrid se ha movido para atar sus refuerzos en defensa —línea que ha sufrido mucho esta temporada— antes de que comience dicho Mundial, porque quiere ir con todo. El primero en caer ha sido el central hipano-neerlandés del Bournemouth Dean Huijsen. El lateral derecho inglés, Trent Alexander-Arnold, ya está prácticamente hecho. Luego, viene el excanterano merengue y lateral izquierdo del Benfica Álvaro Carreras, que parece ser que gusta mucho en el club. Yo no lo he visto nunca jugar. Así que no puedo opinar de él. Sin embargo, creo que son incorporaciones ilusionantes. Lo que me gusta, sobre todo, es que tanto Carreras como Huijsen son dos jóvenes prometedores para la Selección española.
