Miguel Anxo Bastos analiza las teorías sobre el inevitable fin del capitalismo, desde las predicciones marxistas hasta la visión de autores pro-capitalistas. Se explora la tesis de Peter Drucker sobre el "socialismo de los fondos de pensiones" y la teoría de James Burnham sobre la "revolución de los managers", donde la burocratización de la empresa mata el espíritu propietario.
Finalmente, Bastos expone la profecía de Schumpeter: el capitalismo perecerá no por sus fallos económicos, sino porque carece de "coraje intelectual" y de una defensa cultural heroica, a diferencia del feudalismo o el marxismo. Como dice Bastos: "El burgués no es capaz ni de echar a un ganso de su despacho".
00:00 El eterno mito del fin del capitalismo
00:48 La visión de la Escuela Austriaca
01:14 Peter Drucker y el "socialismo de los fondos de pensiones"
02:30 James Burnham: La revolución de los managers
03:00 El peligro de la burocratización empresarial
04:15 La ironía de Schumpeter sobre el socialismo
05:00 La relación de Schumpeter con la Escuela Austriaca y el marxismo 07:07 La debilidad fatal: El capitalismo carece de "coraje intelectual"
08:18 "El burgués no es capaz ni de echar a un ganso de su despacho"
09:12 La derrota cultural: ¿Por qué no hay una épica capitalista?
10:00 El empresario educado en valores socialistas
Resumen: ¿Por qué el capitalismo estaría condenado a desaparecer?
Una idea recurrente
Desde sus orígenes, el capitalismo ha sido descrito como un sistema transitorio. Marxistas y otros autores han pronosticado repetidamente su final, aunque también pensadores favorables al capitalismo han reflexionado sobre sus límites y su evolución futura.
La burocratización del sistema
Una de las tesis centrales es que el capitalismo tiende a transformarse internamente: las empresas dejan de estar dirigidas por propietarios y pasan a ser gestionadas por managers, burócratas o estructuras políticas, diluyendo el espíritu empresarial y el incentivo directo al riesgo.
Pérdida de identidad y convergencia
Autores como Burnham o Drucker advirtieron de una posible convergencia entre empresas capitalistas y estructuras propias de economías planificadas, donde la gestión se vuelve impersonal y orientada a la contabilidad, no a la iniciativa emprendedora.
La tesis de Schumpeter
Schumpeter planteó que el capitalismo podría desaparecer no por ineficiencia económica, sino por carecer de una “coraza intelectual”: no genera una cultura, un relato heroico ni una defensa moral comparable a la del feudalismo o el marxismo.
Conclusión
El capitalismo no estaría amenazado por su fracaso económico, sino por su incapacidad para defenderse cultural e intelectualmente, quedando a merced de ideologías que sí han construido un relato, una ética y una presencia dominante en la educación y la cultura.
La gran mayoría de las reformas planteadas por Marx en el MC ya están vigentes.
Prácticamente ningún país en este mundo cumple con la pesadilla izquierdista "neoliberal" (durante muchos años se mencionaba a Chile, pero no es el caso tampoco), y el común de los países desarrollados poseen Estados que superan el 30% del PIB. Muchos rozan el 50%, lo que viene a significar que de los 11 meses que trabajas al año (suponiendo un mes de vacaciones) 5,5 meses se van en impuestos.
El argumento a favor es que el Estado es necesario para corregir los fallos del mercado y para redistribuir el ingreso. Ok, supongamos que esto es cierto, no obstante, muchos países (como España) han visto incrementar varios puntos porcentuales la presión fiscal durante los últimos 20 - 25 años, y la calidad de vida prácticamente se ha mantenido estancada. Especialmente para los más jóvenes.
Personalmente no veo que el capitalismo vaya a desaparecer por la burocratización, lo que ocurrirá es que a fines de siglo el orden geoeconómico (y posiblemente geopolítico) será muy diferente. Europa estará en un punto cada vez más marginal del orden internacional mientras China y otros países del sudeste asiático ocuparán un rol más activo y central.