La gran mayoría, y las que no lo son, es porque recientemente cambiaron de opinión, cuando la inmigración llegó a la puerta de su casa. Pero ya es demasiado tarde. Nos traen la ruina y ahora que ya no se puede hacer nada, nos dicen que se han equivocado. En fin, no hay calificativos para describirlas.
Están advertidas desde hace décadas...
