Astur escribió: Dom Nov 09, 2025 12:57 pm
Cualquier partido que haya albergado a un cursi degenerado y autoritario como Trudeau, merece todo mi desprecio, sinceramente. Me pareció un tipo nefasto para el país. De hecho, tengo entendido que Donald Trump está tentando al estado más conservador de Canadá, Alberta, a abandonar Canadá e integrarse en EE. UU. Desde luego, en vista de la deriva progresista de Canadá, a muchos habitantes de ese estado canadiense no les disgustaría el cambio. El problema vendría para Canadá, porque si en un remoto escenario Alberta se independizara de Canadá, y se hubiera a EE. UU. rompería la continuidad geográfica del país. Lo mismo sucede si lo hiciera Quebeck. Aunque los quebeckeses son, por lo general, un reducto progresista. Lo suyo va más ligado a tema étnico y lingüístico.
A mí, Trudeau, cuando recién empezó en política, me cautivó, porque me pareció un liderazgo joven y fresco de la generación X, capaz de entender mucho mejor las necesidades y preferencias de nosotros los millennials, que los oxidados políticos boomers, sus dos primeros mandatos (entre 2015 y 2021) me parecieron muy buenos, pero su tercer mandato, entre 2021 y 2025, fue un desastre mayúsculo: exceso de regulaciones durante la pandemia, errores no forzados, mala gestión de su imagen pública, aumento de la inflación, tonterias woke presentadas por algunos miembros de su partido, etc.
En cuanto a lo de Alberta, es un fenómeno interesante desde el punto de vista político y constitucional, por el tema de la Ley de Claridad, y de la interpretación constitucional que de esta hizo la Corte Suprema de Canadá, (la interpretación se utilizó para el caso particular de Quebec, pero es válida para cualquier provincia canadiense que intenté la secesión):
Quebec no tiene el derecho a separarse unilateralmente por la legislación canadiense o internacional. Sin embargo, el Gobierno de Canadá tendría que entrar en negociaciones con el gobierno de Quebec, si los quebequenses expresasen una clara voluntad de separarse.
El Parlamento de Canadá tendría la facultad de determinar si la pregunta del referéndum sería lo suficientemente clara para provocar dichas negociaciones.
La Constitución de Canadá permanecería en vigor hasta que los términos de la secesión sean acordados por todas las partes involucradas, y estos términos deberán respetar los principios de la democracia, los derechos de las minorías y los individuos, como se indica en la constitución canadiense.
https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Cl ... nad%C3%A1)
Por lo visto, la interpretación constitucional fue salomónica, pero bastante ambigua, y no ha conformado a nadie, ni al gobierno federal de aquel entonces, ni tampoco al gobierno quebequés de esa época.
Aplicando esa interpretación del Supremo Canadiense, pues primero Alberta debería proponer el referéndum, y luego el Parlamento Federal Canadiense decidir si la pregunta es lo suficientemente clara para entrar en negociaciones.
Eso sí, el gobierno conservador provincial de Alberta no promueve el referéndum independentista, ya que su lema es: "una Alberta fuerte y soberana dentro de Canadá", ambigua la frase también, pero dijo que lo respetará.
El movimiento separatista es una iniciativa privada, que según sus iniciadores, se realiza por los agravios económicos, principalmente "las desproporcionadas contribuciones financieras a los programas federales" que Alberta realiza a Ottawa y por la percepción de "un tratamiento injusto en la distribución de recursos".
Eso sí, la celebración del referéndum, cuenta con el rechazo frontal de los indígenas de Alberta, que consideran que los tratados que firmaron con la corona británica durante la colonización, y en los que cedían sus territorios, hacen imposible que la provincia se independice de Canadá.