Lo tuyo no es defensa de España, es etnicismo. ¿"Español se es por sangre"? No seas ridículo. España no es una raza, ni un cromosoma, ni un análisis de ADN. Es una comunidad política, cultural y jurídica. Si un chaval nace aquí, se cría aquí, habla español, respeta nuestras leyes y se siente español, lo es.Rienzi escribió: Mié Sep 03, 2025 9:14 pm Eso no es integrarse, es quedarse con lo nuestro. Además, son unos traidores a su país. Uno puede vivir en un país, respetarlo, pero ser consciente de que él pertenece a otro lugar. Fíjate si es cierto que no se integran, que ya se constituyen más iglesias evangélicas en España que mezquitas. Y es que no se tienen que integrar, porque ellos pertenecen a otro mundo, lo que tienen que hacer es respetar, aprender de las cosas buenas que hacemos aquí, aunque sean pocas, y pensar en volverse a su país para mejorarlo.
Yo no digo que no puedan venir a ganar dinero y a aprender, digo que el viaje es de ida y vuelta. Y que tienen que volver a sus países a mejorarlos.
Basta ya de tanto globalismo y de tanto ataque a los pueblos autóctonos. Español se es por sangre, y nada más.
Tú problema es otro. No te molesta que haya extranjeros. Te molesta que no se queden callados, que no se escondan. Te molesta que un chaval que no se parece a ti diga que es español con orgullo. Y entonces empiezas a tirar de falacias: que si no se integran, que si Madrid ya no es España, que si que se vayan. Puro derrotismo. Puro resentimiento.
Madrid no es "Latinoamérica". Ni aunque haya ecuatorianos, colombianos o peruanos. Es Madrid. Y será Madrid mientras se hable español, se escuche flamenco en los bares, se grite "¡A por ellos!" en el fútbol y se celebre la Navidad con turrón. Y lo que más lo refuerza es que esos chavales, en vez de dar la espalda, digan: "soy español". Y tú, en vez de alegrarte, les llamas "traidores". Porque, en el fondo, tú no crees en España. Crees en un club privado de apellidos. Lo tuyo no es patriotismo, es clasismo disfrazado de identidad.
Y sí, hay inmigrantes que no se integran. Y hay delincuentes que deberían estar fuera. Pero no son esos los que dicen "soy español". Esos no dan la cara en un vídeo. Esos no están en Vallecas hablando con orgullo de su barrio. Esos están en la sombra, medrando. Y mientras tú desprecias a los que suman, los que restan siguen campando a sus anchas.
Deja de hacerle el juego a los de arriba. Porque mientras tú echas la culpa al vecino, ellos siguen importando miseria, subvencionando chiringuitos y destruyendo la convivencia. España no se protege excluyendo al que quiere formar parte. Se protege echando al que la odia. Da igual de dónde venga. Incluso si es español de origen.
